viernes, 4 de febrero de 2011

Sin Reservas!!


Este film deslumbrante evidencia la vida dentro de una cocina. Esa vida llena de humo y olores, tan vertiginosa y seductora a la vez. Esa vida tan exigente que nos atrapa y nos esclaviza. Sin embargo, nos llena de pasión, dejando lugar para el amor.

La gran chef Kate Armstrong (CATHERINE ZETA-JONES) del muy elegante restaurante llamado 22 Bleecker en Manhattan, vive su vida tal y como dirige su cocina: con una intensidad que intimida y con destacado sentido común, lo cual a la vez cautiva a quienes la rodean. Ella organiza cada turno de cocina con una maestría extraordinaria, coordinando cientos de comidas distintas, preparando delicadas salsas, y condimentando y decorando cada plato con absoluta perfección.

Kate se siente muy cómoda en su cocina, la cual para ella es su mundo, y sólo sale de su refugio para aceptar halagos por sus platos especiales, o en raras ocasiones, para hablar con algún cliente que se atreve a cuestionar su experiencia.

Al final del día, la mayoría de las veces ella se va a dormir antes de la media noche. Se levanta con la aurora, porque quiere ser una de las primeras en el mercado de pescado y así ganarle a la competencia con la mejor y más fresca selección.

El perfeccionismo de Kate llega a su máximo cuando un nuevo sub-chef se une al equipo del restaurante. Se trata del alegre y despreocupado Nick Palmer (AARON ECKHART), una estrella culinaria en ascenso, a quien le gusta escuchar ópera mientras que trabaja. Además a Nick, le gusta hacer reír a todos a su alrededor. Su estilo informal, tanto en su vida personal como dentro de la cocina, no podía ser más diferente del de Kate. Sin embargo entre ellos, se da una atracción innegable… y también unas cuantas notas de discordia, que suenan como cucharones de metal cayendo sobre la mesada de mármol.
 

Si Kate no estuviera tan nerviosa porque en su casa tiene que lidiar con su sobrina de nueve años, Zoe (ABIGAIL BRESLIN), tal vez podría encarar con más calma todos esos pequeños problemas diarios en el trabajo. Zoe vino a vivir con ella hace poco, y muy inesperadamente. Su sobrina es una niña perceptiva, a quien le gustan más los pescaditos fritos que el paté de foie. Sin ninguna duda, Zoe está fuera de sus aguas en el trabajo diario de Kate, pero Kate quiere brindarle un hogar… o al menos lo hará, si logra imaginarse cómo hacerlo.

Las semanas pasan y Kate, ya no sabe qué cosa le molesta más: si que el talento de Nick haya ganado las loas de Paula (PATRICIA CLARKSON), la dueña de 22 Bleecker, y las de su distinguida clientela, o si que Nick con su afabilidad y encanto, se haya hecho amigo de Zoe, quien se comunica mucho mejor con él que con ella.

Cuando Nick trata de obviar la rivalidad entre ellos e intenta entrar en el campo del romance, Kate se cuestiona – por primera vez en muchos años – algunas de las creencias y opciones que la llevaron a ser tan independiente y tan segura.

Si ella quiere lograr una verdadera unión con Zoe, si quiere poder ser feliz con Nick y volver a sentir ganas de vivir, deberá intentar ser audaz y probar cosas nuevas, y también deberá aprender a expresarse fuera del pequeño mundo de su cocina.

Pero eso podría ser tan riesgoso como cocinar sin una receta. Pese a todo, Kate pronto descubrirá, que a veces las mejores recetas son las que inventa uno mismo. 


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